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Para pintar bien, sea
con el material que sea y sobre el material que fuere, para el
destino que consideremos, en definitiva para pintar bien, es
imprescindible estudiar, aunque sólo sea brevemente, el
color y aprender las correctas combinaciones y mezclas de éste.
¿QUÉ
ES EL COLOR?
En realidad los colores no existen y lo que llamamos así
no son sino las diferentes sensaciones que envía el ojo
a nuestro cerebro cuando capta la luz en una determinada frecuencia
(la luz es una onda y, como tal, manifiesta diferentes longitudes
al ser reflejada o absorbida por los distintos cuerpos).
Se considera que con su
experimento de prismas Isaac Newton fue el primero en dividir
la luz, fijando el espectro lumínico en siete colores:
rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo o añil
y violeta.
LA
TEORÍA TRICROMÁTICA
En la retina del ojo humano hay dos tipos de "células"
diferentes, llamadas bastones y conos. Estos últimos,
los conos, son a su vez de tres clases diferentes, cada una de
las cuáles responde a una de las siguientes frecuencias
fotolumínicas:
Sensación de rojo
(rojo, naranja, amarillo y verde-amarillo).
Sensación de azul (azul y violeta).
Sensación de verde.
La combinación de estas tres diferentes sensaciones (frecuencias)
da lugar al nacimiento de todos los colores, de modo que, según
esta teoría, todo color es en realidad una mezcla de frecuencias
de rojo, azul y verde.
COLORES
PRIMARIOS Y SECUNDARIOS
Trasladando la teoría tricromática al campo práctico
podemos decir que existen tres pigmentos (colores, tintes o pinturas),
denominados básicos o primarios, que no pueden ser obtenidos
mediante mezclas y a partir de los cuáles se generan todos
los demás colores. Estos colores básicos son:
Amarillo.
Rojo.
Azul.
Observación: En el campo de las artes gráficas
(basta con observar cualquier programa de retoque fotográfico)
los colores considerados como primarios son el cyan (azul-verdoso),
el amarillo y el magenta (rojo azulado).
Si mezclamos los colores
primarios entre sí y dos a dos, obtendríamos los
denominados "colores secundarios" . Éstos son:
Naranja (amarillo + rojo).
Verde (amarillo + azul).
Violeta (rojo + azul).
Por su parte, la mezcla de un color primario y uno secundario
daría lugar a los llamados "colores intermedios".
Amarillo-naranja.
Rojo-naranja.
Rojo-violeta.
Azul-violeta.
Azul-verde.
Amarillo-verde.
Por último, la mezcla de dos secundarios originaría
un "color terciario" y la de dos terciarios un "cuaternario".
Veamos todo lo anterior
en un gráfico de referencia:
COLORES
COMPLEMENTARIOS
Cuando un color se sitúa junto a otro, entre ellos se
produce un efecto visual que hace que su intensidad o tono quede
acentuado o rebajado. Así, por ejemplo, cuando situamos
un color de tono claro (p.ej. amarillo limón) sobre un
fondo blanco, parecerá más suave de lo que realmente
es, mientras que, si lo ubicamos sobre el negro, aparentará
ser más intenso.
Por fortuna existen parejas
de colores, llamados complementarios, entre los que no se producen
estos efectos visuales, lo cual ayuda al "artista"
a obtener el efecto visual de tono deseado.
Para identificar los colores
complementarios basta con observar que todos ellos cumplen las
siguientes normas:
1.- El complementario
de un primario es siempre un secundario.
2.- El complementario
de un terciario es siempre otro terciario.
3.- Para "descubrir"
cuáles son las parejas de complementarios, basta con observar
un gráfico estándar (como el que he presentado
más arriba) y ver cuáles están "enfrentados"
(amarillo y violeta / naranja y azul / rojo y verde...).
COLORES
FRÍOS Y CALIENTES
Se denominan colores calientes a aquéllos que "participan"
del rojo o del amarillo y fríos a los que lo hacen del
azul.
Ambos tipos de colores
tienen efectos "psicológicos" diferentes, pero
por lo que resultan interesantes para el maquetista es porque
contrastan muy bien y su combinación resalta el trabajo
de pintura.
Tomando, en el sentido
de las agujas del reloj, los colores del gráfico que he
facilitado, desde el amarillo verde al violeta rojo (ambos incluídos),
obtendremos los fríos. El resto serán, evidentemente,
los calientes. |